27 ago. 2007

Esto no es una pipa...



—Ahora digo —dijo a esta sazón Don Quijote— que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.

Cap. XXV. Párrafo 3
Don Quijote de la Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra


Los medios de comunicación y los ámbitos educativos no sólo utilizan gráficos, esquemas y yuxtaposición de imágenes, sino también intentan dar herramientas para su interpretación. Este fenómeno, que parece en su origen presentarse como respuesta a la eclosión de lo que se ha dado en llamar "la sociedad de la imagen", resulta de especial utilidad para manejarse en un medio multimedia y multilingüe como el que supone la Web.



En concreto, es necesario saber interpretar la contigüidad de imágenes y textos (que a veces crea relaciones más insidiosas —por lo ocultas— que los puros encadenamientos textuales). Hace falta comprender los límites de los testimonios "reales": el video no es la acción; la foto no es la cosa; la parte no es el todo... Hay que entrenar en la interpretacion de los gráficos, cuadros, esquemas y ayudas infográficas, tan presentes en la información contemporánea, porque pueden transmitir interpretaciones sesgadas, o directamente erróneas de los datos.
En suma: el lenguaje de las imágenes, y de las relaciones de éstas con el texto, exige una formación independiente, que los medios y las instituciones educativas están procurando también dar.

Información, o dar forma...

La más famosa de las palabras de la tecnología actual tiene unos comienzos muy humildes. En latín in-formare era dar forma (por ejemplo: informare effigiem era hacer el retrato de alguna persona o cosa), pero también dar forma mental: hacerse una representación o concebir una idea a partir de algo.

En el siglo XVII ya aparece información en español, con el sentido de averiguación legal (por ejemplo, de un delito), y hasta el siglo XIX no adquiere el significado de educación o instrucción. Como ocurrió en tantos otros casos, mientras tanto el francés llevaba la palabra hasta el inglés, donde se ve ya en el siglo XIV con el significado de "comunicación del conocimiento". En el siglo XX muchas lenguas compartían ya la palabra en este último sentido.

En el uso normal, información es cualquier conocimiento susceptible de ser transmitido ("Me han llegado informaciones de que estáis preparando un nuevo lanzamiento"). Pero en el universo tecnológico información es algo estructurado: "Datos ya sea en la forma de números, gráficos o palabras que han sido organizados, sistematizados y presentados de modo que los patrones subyacentes queden claros" (Bryan Pfaffenberger, Diccionario para usuarios de computadoras e Internet, México, 1998).

Más recientemente, y con la acumulación de informaciones (en el sentido general) que propicia el uso del correo electrónico y de la WWW, información alude cada vez más a la disponibilidad de determinados documentos, mientras que su asimilación y utilización para la toma de decisiones se considera más bien conocimiento.

El camino hacia la conversión de la una en el otro es complejo, y uno de los retos actuales es crear sistemas (semi)automáticos que permitan acceder a los contenidos de los documentos, convirtiendo sus informaciones en datos, tal vez a través de metadatos o descriptores.



Información ¿Dar forma o deformar?

Un ejemplo actual de manipulación. Derrocar a Saddam: entre la felicidad y el arrepentimiento.

Nadie recuerda su nombre. Sin embargo, su participación en el "derrocamiento" de las estatuas de Saddam en 2003, dieron la vuelta al mundo. Cuatro años después, Irak está mucho peor. Y Quaffim Al Jabbouri (así se llama), se arrepiente públicamente.